
"fara í viking" significa, según textos rúnicos, "ir de expedición"
Estimulados por el impulso de la fiebre blanca,
Brorji Väldyr, "portador de las siete hachas celestiales",
Bojetyr, "guardián de los dioses; duerme menos que un pájaro y el sonido de su cuerno puede oírse en cualquier lugar del cielo o de la tierra", Mîkka, "el que, despierto, ronca" y yo, decidimos viajar hacia el Gran Norte en busca de lo que se oye, se murmura y se sueña. El escenario será el glaciar de Ossoue al macizo del Pique Longue. Para llegar a él, nos enfrentaremos antes a los espectros de Tena, a la niebla cegadora del Aubisque, y a la incontinencia del dios Loki, "el que todo lo que bebe, micciona". Ahí van unas fotos de lo que ahí aconteció y sucedió...

Piedras,más piedras y pedradas, el día se tornó pétreo enseguida

Enseguida lenguas de nieves tras el lago de Ossoue animaban a los cuatro

La incertidumbre es una ramera que nunca llama a la puerta, por eso hay que tener siempre el hacha afilada

Y la luna aún quería ser la destacada espectadora de nuestra majadería

Pronto dejamos atrás el valle

Y como aquellos que cruzaron el Chilkoot Pass buscando el oro del río Klondike

...nos reagrupamos para pisar el glaciar

Y tras dejar los esquís a pies de la rampa al Pique Longue, subimos hasta él (Foto de Borjeta)

Cuando no se disfrutaba del silencio

se hacía de las constantes paridas del mago

Instigador de la fiebre blanca

Y de vuelta al graciar..Borja keeps that shit up

Borjeta keeps that shit up

Mikel keeps that shit up

yo también mantengo la shit up (foto de borjeta)

Nuestra concesión tiene nieve suficiente para darle algo menos de 600 de desnivel

Tenemos el inmenso placer de saquearlo todo a nuestro paso

Borja como una lubina en su caja

Mikel...

..abraza la verdad

Borja gozando en las roderas

Borjeta en su destino

No está mal

Y tras la ida, la vuelta

Es el ciclo obligado de toda epopeya, incluida la más insignificante de ellas

Volvemos, con la frente marchita, y las nieves del tiempo, ya platearon nuestra sien

Atardeciendo en Ossoue, camino a Gavarnie...

...Nada nos hubiese sido tan bueno como darnos un merecido baño en las aguas frías del Yukon